Wednesday, January 18, 2012

AZUL...COMO EL MEDITERRANEO.





Hoy estoy triste y a la vez contenta...como es eso...pues no es facil.

Ayer fui a ver a un amigo...fuimos compañeros de trabajo, despues amigos y por los ultimos viente años...vecinos.

Hemos tenido muchos momentos de felicidad y momentos dificiles juntos.

Me ha acompañado y le he acompañado durante las ultimas cuatro decadas. Compartimos baños de mar, fiestas, Nochebuenas, Años nuevos...parrilladas...juegos de basketball...sillas en la arena...noches de largas conversaciones...peliculas...en fin...una bonita amistad.

Mi amigo ahora sufre de una enfermedad producida por los años...tiene su mente clara..., pero su cuerpo no le acompaña...y su medico le ha prohibido manejar su auto.

Con tristeza me dijo...que tendria que poner a la venta su carro...ya que no puede usarlo mas.

Que si sabia de alguien le avisara.

Cuando regrese a la casa...pense lo cuidadoso que siempre ha sido con sus cosas y el amor que le inspiran sus camaras fotograficas, equipos de sonidos, computadoras, etc.

Tambien pense en lo dificil que es para el...vender su ultimo auto...porque no solo esta vendiendo su movilidad...esta tambien cerrando un capitulo en su vida...de una vida muy independiente y muy caminada...de muchos viajes hechos y muchos caminos andados.

Es un hombre honesto...caballeroso...respetuso y sobre todo amigo de sus amigos.

Me hubiese gustado poder brindarle alas...para que pueda seguir sentandose a la orilla del mar...como hacia cada mañana...poder darle vida a sus piernas...cansadas por los años y ahora por una enfermedad.

Queria poder darle algo...pero que?

Pase parte de la noche...pensando...en ese mar de angustias que nos causa... el saber que alguen ha llegado al final de su libro...y debe escribir...con sus manos temblorosas...la palabra...final.

Esta mañana tempranito...me levante...fui a su casa...y le dije...”Tomemos cafe...como siempre lo hemos hecho”...me miro fijamente...y con las dos manos agarro su taza...Cuidadosamente, meti la mano en el bolsillo de mi blusa...le hice un cheque por el valor de su auto....eran mis manos las que temblaban....me miro sorprendido...no queria aceptarlo...no me dijo las razones...pero no habia que decirlas...el y yo la sabiamos.

Le puse una condicion para comprarle su coche...Siempre dormira en su “driveway”...asi en las mañanas lo vera estacionado en su lugar...le llevare a donde necesite...y si desea ir el domingo a la iglesia...le acompañare...siempre iremos en “su” auto...lo unico que ahora se sentara en el asiento del pasajero...sera el invitado de lujo.

Me miro con esa mirada que usan los naufragos...cuando le brindamos un salvavidas.

Me volvi a sentir...feliz y triste...pero tenia algo que brindarle.

Le evite...el espacio vacio frente a su ventana...”aviso de esa llegada...de una vejez prematura...con esa furia, que le ha invadido”...y tambien se sentira con alas...un poco cortadas y tronchadas por los años...pero nunca caidas.

Yo me senti mejor...que el dia anterior...cuando vi en sus ojos...la tristeza de tener que partir con un querido amigo...su Honda, Accord...azul, como el mar mediterraneo.

Alli estara mañana...esperandolo para cuando tenga necesidad de dar un paseo o simplemente mirarle...en su sitio de siempre...tal vez retrasando un poco...el temido final.

El, no leera estas palabras en su computadora...pues ha olvidado usarla...pero se las escribire en una bella postal...donde le dare las gracias...por la amistad de tantos bellos años...y por dejar que yo ahora sea la dueña de su niño azul...al cual prometo cuidar...con el mismo cariño...que el lo ha acunado.

Siento que llegamos a un acuerdo muy bonito.

Yo me sentire util...el no tendra que ver como un extraño...se lleva su auto.

Gracias amigo Raul...por los ultimos cuarenta años.


...Y PASA LA NOCHE.

4 comments:

Haydee Bonnin said...

Bellísimo Solo alguien con un enorme corazón y lealtad a la amistad es capaz de un gesto como el suyo, me quito el sombrero ante ud, respetable señora.

Marlene said...

Precioso, Cuqui. Un abrazo a Raul.
Marlene

Wilfredo Ramos said...

Es cierto lo que antes ya dijeron: solo un corazon como el suyo Cuqui puede ser capaz de tanta bondad. Me enorgullece poder contarla entre mis amigas, aunque sea virtual. En algun momento junto con Lourdes, con Manny, con July, con el resto de la tropa, nos reuniremos, nos conoceremos realmente, mejor dicho: "fisicamente", porque ya se de sobra la valia de su persona y la grandeza de su corazon. Me siento honrado de poder contar aunque sea con este pedacito de su amistad. Me postro ante usted, Cuqui, una vez mas!

Jaume Pubill said...

Sabe usted que me ha hecho emocionar? Por el gesto que usted tuvo y por como lo ha contado. mejor imposible!ª
Un abrazo grande Cuqui,