Thursday, March 10, 2011

El Cementerio De Praga...





Entre Facebook y Amar en tiempos revueltos…me estoy leyendo un libro.

Y como no soy políticamente correcta…ni pretendo serlo…me encanta el último libro de Umberto Eco…El Cementerio de Praga.

Alguien dijo que Eco había rescatado el viejo placer de desagradar…yo pienso que es una novela que nos devuelve el soplo irrespetuoso y sedicioso de la gran literatura…toma un género que exige muy poco, al volver a la novela histórica…donde no hay censura y todo cabe.

Basada en Europa…en la última mitad del siglo antepasado…con un característico personaje…nieto de un héroe, que había sacado a la luz, el verdadero poder de los masones…teniendo así que huir a Paris…Ciudad donde vive el Capitán Simonini…engendro de la gestión de su abuelo.

El joven Simonini, posee la capacidad de falsificar documentos, hacer nuevas copias de papeles auténticos…y pocos escrúpulos… que lo ponen al servicio de grandes fines.

Confiesa no tener prejuicios…pero su descripción de los judíos…alemanes…franceses…y sacerdotes…deja mucho que desear…a pesar de ser muy matemático en sus apreciaciones…divierte la forma en que percibe a sus semejantes.

Los alemanes son, el más bajo nivel de humanidad…los italianos son arteros y taimados…los curas, repiten que su reino no es de este mundo…pero acaparan todo lo que pueden…los jesuitas, masones vestidos de mujer y las mujeres todas son prostitutas y propagan la sífilis…así que el mejor placer es el comer.

Las peores opiniones las guarda para los judíos…ellos no enferman porque portan las enfermedades…son agentes comunistas y anarquistas…tienen los ojos oscuros…y cuando miran lo hacen con los parpados casi cerrados…y sus narices son como el símbolo de su raza.

Falso que Jesús fuese judío…tenía ojos azules.

Pero a pesar de todo lo que repudia… el personaje es tan antipático como interesante.

Participara en todos los sucesos notables de su tiempo…lo hará a través de diferente personalidades…incluso viviendo con la sospecha de ser otra persona y poseer la identidad de un sacerdote llamado Piccola.

La novela ha hecho sus ampollas entre judíos y católicos…

Se gano gran crítica del Osservatore Romano…quien puso en duda su valor literario.

La intención de Eco, de poner fin para siempre a las mentiras, de los “Protocolos de los sabios de Sion”…y de llamar plagio a dichos textos…no le valió de mucho ante la comunidad judía en Italia.

Pero Eco se burla de los prejuicios de estos tiempos… porque no son los de la novela…ahora se encubren con palabrerías democráticas…robando su peligrosa carga de intolerancia.

Como buen escritor…logra que su novela incomode y crispe…pero no te permite arrinconarla…tienes que seguirla…sin saber dónde vas…ni a qué.

Donde nada es lo que parece, ni nadie lo que dice ser…se trata del odio... la incapacidad de amar, que construye los prejuicios…esos que acaban por darle actitudes espantosas a las personas.

El mejor Eco…no me ofende…ni como mujer, ni como hija de judio…ni como catolica...ni como nieta de un abuelo francés…por que el autor ha sabido retratar esa chispa, que todos llevamos muy secretamente escondida…y dejamos escapar de vez en cuando.

Según lea…les comentare.


...Y PASA LA NOCHE.

2 comments:

Daiquiri said...

ve? ya de leer esto la motivacion a recorrer ese cementerio nace... ire por si acaso con una pucha de flores y un rosario bien largo... puede que algun muerto necesite ofrenda y algun mortal necesite ser ahorcado. Nos veremos en cualquier banco con sombra... mientras la noche se pasa serenamente, el sol incomoda.

CUQUI CAYRO said...

Ahora me recuerdas al Cementerio de Savannah,Ga...espero algun dia disfrutar un fin de semana largo por alla...te va a gustar...

Cuqui.