Tuesday, November 16, 2010

NANAS DE LA CEBOLLA DE MIGUEL HERNANDEZ

Este poema fue escrito a raiz de recibir una carta de su esposa...donde le contaba que solo comian pan y cebollas.

Se lo dedico a una pequeña "Mariposita"...se que algun dia lo leera.

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
y cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en lunas
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
 pluma por pluma.

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

....Y PASA LA NOCHE.


1 comment:

Miriam De La Vega said...

Cuqui, gracias por el lindo detalle de la dedicatoria, yo me encargaré de que la Mariposita lo lea en cuanto esté lista para leer. Ese poema de Miguel Hernández es bellísimo, lo conocí a través de la canción de Serrat, como sabes, este juglar catalán musicalizó y popularizó muchos poemas de Antonio Machado y de Miguel Hernández.