Monday, May 16, 2011

EL FINAL DEL MUNDO Y RAMONCITO






Nunca he creído en profecías…desde que nací estoy escuchando que el mundo se va a acabar…todo termina y algún día el mundo tendrá un fin…por ahora creo que tenemos asegurado un buen rato en esta tierra…claro…si a los extremistas religiosos no se les ocurre enviarnos una bomba nuclear.

El futuro no se puede predecir…podemos hacer predicciones sobre la bolsa, la política o tal vez el clima…pero eso es en base de hacer encuestas o cálculos…o mirar hacia el pasado como base de nuestra sabiduría…de ahí a poder predecir lo que va a suceder mañana…lo veo muy difícil.

Si hoy siembras una semilla lo mas probable es que pronto tendrás un árbol…pero nada te asegurara que un ladrón no hurte sus frutos…así que no podemos decir…”sembraras una semilla…tendrás un árbol…el árbol dará frutos…y comerás mangos por siempre.

Eso me hace pensar en mi mata de aguacates…esta perdiendo los frutos apenas recién nacidos…así que no puedo predecir que dentro de dos meses…comeré guacamole…a no ser que vaya a Publix y compre una latica.

Tuve una vecina que planeo su retiro durante una vida…vivió austeramente durante 30 años…para tener una vejez tranquila…a dos meses del ansiado evento…un chofer se “llevo” un “stop”…los sobrinos que la heredaron… se fueron en unas vacaciones por Grecia…adquirieron un coche ultimo modelo y compraron una casa en Westchester…ahora su retrato…nos mira sonriente desde la mesa del centro…espero que este disfrutando su retiro…en algún lugar.

Tenemos que jugar con los imponderables…esos simpáticos hechos que no podemos controlar…pero ellos si nos controlan a nosotros…y además hacen quedar bien a los que predicen acontecimientos drásticos.

Por ejemplo… Cuando nace un viento platanero en las costas de África…le ponen Chicho como nombre y John Morales nos asegura que pasara por la 27 avenida y 8 calle del Southwest…categoría 4…se desvía, agarra rumbo norte y termina en Boston como llovizna… Por eso a los meteorólogos muchas personas le dicen mentirologos…y le queda mucho mejor.

Cuales fueron los imponderables…el viento del sur…el anticiclon…las bajas presiones…y el saber…que de nada te valga.

Le tengo mas confianza a mi gato Ramoncito…dos horas antes que se acerque una tormenta…se sube a la ventana con los pelos parados y pide que le entremos a la casa…al poco rato revienta un rayo y cae un aguacero.

Por eso…si el día veinte, a las diez de la noche…el Ramón se aparece a la ventana…con un peinado diferente…recogeré mi maleta y saldré corriendo de la casa…

Prometo avisarles…


…Y PASA LA NOCHE.

4 comments:

Daiquiri said...

En ese viaje nos vamos contigo y Ramoncito... Princes, el guajiro y yo... yo quiero finalizar con la Corona a mano y abrazado a la masa real.

Anonymous said...

A mi, que me lleven en el primer viandaso pues no quiero pasar trabajo .Los que se estan preparando para el fin del mundo,que resuelvan .Y si me voy arrepentir de mis pecados ,no me dara tiempo de aqui al dia 21.Salvese el que pueda SA.

Miriam De La Vega said...

Por favor, avísame con tiempo para yo también preparar mis maletas, pero dime, si viene uno de esos tipos antojados y caprichosos llamados "imponderables" y se acaba el mundo, ¿a dónde nos iremos con las maletas? creo que mejor me voy a rumbear el viernes a ver a Frank Soria y su grupo en La Cueva Azul y así si llega el fin del mundo, pasaré placidamente de la borrachera al más allá.

Dino said...

Creo que hay que mantener el ojo en Ramoncito, ellos precienten el peligro , en el sunamy de la costa de Africa e Indonesia? no recuerdo bien , pero todos los cuadrupedos , se fueron para las tierras altas , hasta un elefante rompio la cadena y subio la lomita