Tuesday, June 25, 2013

LA PUERTA ABIERTA



























I


Recuerdo bien que te cerré la puerta.

Sé que llamaste, y sé que no te abrí...

Y ahora miro la puerta, y está abierta,

y te siento de pronto junto a mí.



Entraste, y no sé como, todavía;

pero sé que este amor tiene que ser

como la claridad del mediodía

en la penumbra del anochecer.



Y es tan inesperado este cariño

que lo rechazo y lo retengo al par,

como una madre que reprende a un niño,

pero que llora viéndolo llorar...



II



Has entrado en mi amor tan silenciosa,

que no sentí ni el roce de tu pie;

y eres como el milagro de la rosa,

que se hace rosa sin saber por que...



Y me penetra tu emoción sencilla,

mas allá de mi bien y de mi mal,

como la gota de agua por la arcilla,

como la luz del sol por un cristal.



Y, cada vez más hondo, en lo más puro,

tu amor se hace el caminar de tu amor,

como la hiedra que se ciñe al muro,

pero que lo reviste de verdor.



III



Yo te cerré la puerta, y tú la abriste,

y te acercaste a mí con timidez,

con tu sonrisa de muchacha triste

que va a una fiesta por primera vez.



Y ahora sé que el amor entró contigo,

mujer que, hecha de amor y para amar,

tienes la doble cualidad del trigo:

pan en la mesa y carne en el altar.



Y ahora me da temor la puerta abierta,

aunque por ella entró el amanecer...

Pero esta vez voy a cerrar la puerta

para que no te puedas ir, mujer.




...Y PASA LA NOCHE


1 comment:

Anonymous said...

Hermosa inspiración.Felicidades
Haydeecita